Por Martina Schneider

En 2020, el contexto de pandemia puso fin a la era basada en el Storydoing para inaugurar una nueva etapa denominada Storybeing. Las marcas comenzaron a construir su razón de ser, definir quiénes son, identificar su propósito, aclarar cómo van a ayudar a sus consumidores, clientes y stakeholders a transformar y mejorar sus vidas.

El paso hacia la autenticidad

Ya nos resulta familiar el concepto de storytelling, que es contar una historia atractiva y creativa atrayendo a los distintos grupos de interés. Luego, surgió un nuevo concepto, el storydoing, en el ya no se busca sólo contar una historia, sino hacer que las personas se involucren y vivan una experiencia con la marca, en este caso, el consumidor pasa a ser el protagonista de la acción.

Durante la pandemia emergió una nueva perspectiva: el storybeing, que aspira a vincular a las organizaciones con su rol de actor social, pero también donde la relación con el consumidor se establece desde la credibilidad, honestidad y no desde el impacto comunicacional.

Es una mirada más introspectiva sobre la empresa, donde lo que vale es la esencia y también la coherencia entre el ser y el hacer, en todo momento y lugar, cuando está en mira de su audiencia y cuando lo está.

Con el storybeing surge un elemento esencial, humanizar a la empresa y ayudar a que todos los actores que entren en contacto con la compañía, disfruten de la marca transformando y mejorando sus vidas de alguna manera. Una marca que diga lo que piensa, sienta y haga todo en una misma sintonía genera mayor reputación y mejores resultados.

Un caso de storybeing

Natura es una empresa social que lleva 50 años desarrollando productos de higiene y cosmética a través de prácticas sustentables. En septiembre de 2021, la marca lanzó su nuevo perfume llamado “Kaiak Océano”, parte del embalaje de este perfume está producido con plástico recuperado de las costas.

El objetivo es invitar a las personas a repensar sus elecciones, a revisar sus hábitos y a ser conscientes del impacto que genera el plástico, ya que el 80% del mismo termina en el océano. Por este motivo, decidieron crear una nueva fragancia que es un verdadero tributo a los océanos. Esta innovación que hace Natura es una gran forma de hacer que las personas se interesen y entren en contacto con la marca y el medioambiente, y formen parte de un gran cambio a nivel ambiental (https://www.natura.com.co/kaiak).

Además, como parte de esta iniciativa, Natura durante dos semanas estuvo recolectando residuos plásticos en distintos puntos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), con la finalidad de que estos no se vayan a los océanos y concientizar a las personas acerca del hecho de reciclar para poder lograr un cambio en el planeta.

Este caso se puede considerar storybeing debido a que Natura busca poner a la empresa y también al consumidor en el lugar de actor social, juntando reciclables y llevándolos a los puntos en la Ciudad, mientras vende su producto hecho con plásticos reciclados, generando consciencia sobre su uso.

En los últimos años, reconocimos que una marca ya no le pertenece integralmente a una empresa, su trabajo real es gestionar su identidad, pero nunca tendrá el control total sobre la construcción de su imagen. Podemos decir que pasamos de contar historias, a generar experiencias, pero ahora estas experiencias deben mostrar la autenticidad de la marca, lo que realmente es, su ADN. Sin embargo, el storybeing no reemplaza al storytelling y al storydoing, sino que los tres conceptos son la suma ideal para que la comunicación de la marca resulte eficaz.

Fuentes:

https://www.boa.ec/ultimo-post/storybeing
https://www.dossiernet.com.ar/articulo/entramos-a-la-era-storybeing/23645
https://www.marketingdirecto.com/punto-de-vista/la-columna/entramos-a-la-era-del-storybeing

(*) Martina Schneider, estudia Relaciones Públicas en la Universidad del Salvador y realizó una práctica profesional en la consultora Business Press.